domingo 24 de enero de 2010

Una carta del Rey Gaspar

Nuestro querido Rey Gaspar recibió muchas cartas en mano el mismo día de la Cabalgata. Todas fueron leídas, y algunas contestadas.

Y entre las que fueron contestada nos ha pedido que publiquemos una que leyó y contestó con especial cariño.

No podemos sino cumplir con el deseo del Rey Gaspar...

Carta recibida:

Pamplona, 5 enero de 2010

Queridos Reyes Magos:

Un poco tarde ya, pero es que hemos estado fuera varios días y se me han echado encima los días.

Bueno, no ha sido éste mi mejor año. Siempre os pido que no me falte nadie el año que entra, aunque ya comprendo que siempre no podéis concedérmelo. Por eso este año ha sido duro, porque se ha ido mi madre. Ya sé que está mejor que aquí, que en el cielo no le duele la espalda y que desde el cielo pensará: "qué exagerada eres.............". Pero hay momentos difíciles y hoy es uno de ellos. Ya no hay alegría. Ha dejado especialmente a mi padre. ¡¡¡Tan solo!!! Está bien atendido, bastante acompañado y sobrado de cariño, pero la soledad interior es muy cruel. Por eso este año os pido por él. Que le digáis al Niño Jesús que le haga compañía, que le aleje la tristeza de sus ojos, que recuerde a mi madre con ternura y alegría y que no se sienta solo.

Para mis hijos y mi marido ¡¡¡mucha salud!!! Para mí, también, claro, que tengo que cuidarles. SALUD para todos. Para que estudien, crezcan, jueguen, hagan deporte fuertes y con energía.
Para nosotros fortaleza para mantener la familia unida y que el Espíritu Santo nos ilumine para educarles bien. Que sean "buenos chicos".

Para..................,tranquilidad. Que acierte en sus decisiones, que brille en el trabajo, que se le reconozca su labor y que descanse también. Descanso y relajación. Que .................siga siendo un sol. ...............,una estrellita y ............. mi galancito que empieza a amanecer. Que sea un farol encendido que me haga sonreír.

Bueno, Reyes Magos, ¿os pido demasiado? Puede que sí. Traedme lo que creáis pero si me va a doler, traedme fortaleza. Y si me va a alegrar, traedme gratitud.

Un besazo. Beatriz.

Carta del Rey Gaspar a Beatriz.

Querida Beatriz:

De entre los cientos de cartas recogidas la tarde-noche del día 5, -todas ellas escritas y firmadas por niños-, encontramos la tuya, Beatriz. ¿Acaso pensabas que los Reyes no las leemos? Pues sí, y nos ha sorprendido y agradado mucho la misiva.


Una carta escrita desde la sencillez de la buena gente. Una carta tan alejada de cualquier deseo material, que ni siquiera para tus hijos sugieres el más sencillo de los regalos. Una carta, en definitiva, hecha desde el amor a la familia.


Tu preocupación se centra en velar por la salud de todos los tuyos; en ver crecer a tus chicos fuertes y enérgicos; manifiestas tu lucha para mantener la familia unida gracias a la luz del Espíritu Santo; reclamas que se reconozca el trabajo de tu esposo,... y ¿para ti? ¿qué pides para ti? Fortaleza ante el dolor y gratitud ante la alegría. Solamente.


Beatriz, una mujer que escribe una carta como ésta, es un auténtico tesoro. Seguro que tus hijos siempre serán el sol, la estrella y el farolito que guíen tu labor de madre y cuidadora. Seguro que tu esposo acertará en sus decisiones porque contará con tu inestimable apoyo y comprensión.


Estate segura de que tu madre vela por vosotros, derrama sus bendiciones sobre ti y sonríe mientras cuidas de tu padre.


Siempre te recordaremos y no dudes que en este 2010 se cumplirán tus sueños e ilusiones, y como dijimos en la Plaza Consistorial durante la recepción que nos brindó el pueblo pamplonés, mantén la ventana abierta para que podamos seguir entrando en tu casa, pero sobre todo, que siga abierto tu corazón.


Rey Gaspar

miércoles 20 de enero de 2010

Cartas al Rey Gaspar

eres mi prefe aunque ya lo se lo de tattatatta sigo con ilusion de veros
(Mikel, 10 años)


Escribe ahora tu carta al Rey Gaspar
No hace falta que esperes a Navidad... pues los Reyes son Magos y en cualquier momento podrían hacer realidad tus sueños.

jueves 7 de enero de 2010

Cartas al Rey Gaspar

espero y estes muy bien, te quiero pedir, una autopista y un trailer, con toda la ciudad del hombre araña...... solo eso gracias..... conque me trahigas una sola cosa, esta bien, para que alcancen todos los niños.................. un beso, bye
(Fabián, 5 años)


Escribe ahora tu carta al Rey Gaspar
No hace falta que esperes a Navidad... pues los Reyes son Magos y en cualquier momento podrían hacer realidad tus sueños.

miércoles 6 de enero de 2010

Más de 100.000 manos dieron una cálida bienvenida a los Reyes en una "noche mágica"

Por primera vez, se lanzó un cohete rojo, dos naranjas y uno verde para anunciar el desfile

Como un pequeño terremoto bajo el suelo, las vibraciones procedentes de los tres cohetes que anunciaban la llegada de los Reyes Magos marcaron con la puntualidad de un reloj suizo el comienzo de uno de los desfiles más esperados del año. Rojo, amarillo y verde, la luz abrió paso a la cabalgata de la capital foral.

La banda de música la Pamplonesa se lanzó desde la Meca en primer lugar, seguida de cerca por los caballistas y ante la atenta mirada de las miles de personas que se acercaron hasta la Vuelta del Castillo. Tras ellos, los emisarios directos de Sus Majestades de Oriente, que repartieron algo más que caramelos. Ilusión, simpatía y felicidad se dejaron sentir a pesar de las bajas temperaturas (los termómetros rondaron los 2-3 grados) que trataron de apagar la chispa que ardía en los ojos de los navarros. Poco importó que diez minutos antes de la salida, un leve chirimiri humedeciera el ambiente, ya que todos, mayores y pequeños, habían decidido regresar por unas horas a su infancia más pura. Para no perder la esencia, los zancos, siempre sobre sus elevaciones, desfilaron ante la agradecida mirada de quienes no lograron posicionarse en primera fila o tuvieron que disputarse un espacio entre los abultados abrigos de las señoras y las boinas de los hombres.

A pesar de los más de 25 grupos que componían el desfile, los ojos de los presentes miraban hacia la lejanía. Las carrozas de los tres grandes protagonistas de la cabalgata, Melchor, Gaspar y Baltasar, fueron sin duda el plato fuerte de la jornada. Incluso a pesar de la separación que dividió en dos la comitiva y de ir enfundados los presentes en cazadoras, guantes y gorros, los navarros se dejaron llevar y aplaudieron, gritaron y vitorearon el nombre de los Magos. Incluso hubo quienes fueron más allá y, anestesiados por los acordes de los villancicos de la carroza de Baltasar, entonaron alguna que otra estrofa navideña.

La expresividad de los más pequeños compitió duramente con los gestos de Sus Majestades, quienes derrocharon sonrisas y saludos para todos los niños que esperaban ansiosos su llegada. Tiraron caramelos y prometieron con repetidos guiños que los regalos llegarían a tiempo por la mañana. Baltasar no paró quieto en todo el recorrido, acercándose a cuantos niños podía.

De este modo y una vez finalizó el desfile, minutos antes de las 21.30 horas, sólo quedaba limpiar los zapatos a conciencia, colocar un pequeño aperitivo para Sus Majestades antes de acostarse. Nunca madrugar costó tan poco.

Visto en Diario de Navarra, Miércoles, 6 de enero de 2010 - 04:00 h.

Alegría sin edad con los Reyes en la Meca

Los 550 residentes, trabajadores y familiares disfrutaron un año más con la visita de los Magos. Hubo regalos especiales para tres residentes y un recuerdo cariñoso para Martín Ripalda, fallecido hace dos meses

A las 17.30 horas de la tarde, cuando todavía faltaba media hora para la llegada de Sus Majestades los Reyes de Oriente, la capilla de la Casa de Misericordia de Pamplona se encontraba ya a rebosar, entre residentes, trabajadores y familiares de ambos. Niños, jóvenes, adultos y abuelos se entremezclaban en los bancos, nerviosos, mientras el animador sociocultural del centro, Miguel Ángel Alústiza, les animaba a cantar villancicos para entretener la espera.

Para Tere Lizarraga Irigoyen, soltera, nacida en Lizarraga hace 92 años aunque vecina de Pamplona durante más de 40, ésta era su primera vez, ya que apenas lleva dos meses en la Meca. "Me rompí la cadera y por eso tuve que ingresar en una residencia", contaba, mientras esperaba la visita real. "Me parece muy buena idea que nos visiten y les pido sobre todo salud" decía.

La misma petición hacía Francisco Javier Valverde Zudaire, nacido en Guembe hace 80 años aunque residente la mitad de su vida en la capital navarra, los últimos diez años en la Meca, seis junto con su mujer y cuatro ya viudo. "En los años 50 hice de caballista en la Cabalgata", recordaba. "Lo importante es la salud".

La ilusión de los pequeños

Los más nerviosos eran sin duda los pequeños visitantes. Como Joel Castellanos Hernández, de 6 años, que, acompañado por sus padres, Diego y Anabel, su hermana Markel de 3 años y otros familiares, pasaba la jornada con su tía Maritxu, de 85 años. "Este año me he portado bien y he pedido la Fortaleza Rocosa y la Nintendo", contaba, sin perder de vista la puerta de entrada. "Melchor es mi rey preferido", añadía.

Yuriana Sáez Buque, de 4 años, prefería a Gaspar. "Me he portado bien en el cole", contaba. La niña esperaba encontrar hoy en su casa "las Barbies Mosqueteras y los Siete Enanitos". "Es que Blancanieves ya la tiene", especificaba su madre, Rosa, comentando que estaban allí por unos familiares de su marido, "los tíos Angelita y Juanjo", como señalaba la pequeña Yuriana.

El tiempo iba pasando y los nervios aumentando. Las seis, las seis y diez, las seis y veinte... y los Magos no aparecían. Y es que cientos de niños los habían retenido en la Plaza del Ayuntamiento, retrasando la comitiva.

De pronto... gritos de alegría y aplausos. ¡Por fin, allí estaban, ya era hora! ¡Melchor, Gaspar y Baltasar...!, acompañados de numerosos pajes y de un grupo de abanderados. A más de uno se le puso la piel de gallina...

Sin parar de saludar a doquier, los Reyes Magos se acercaron al altar, donde esperaban María y José (María Fernández Molina y Javier Puy Gutiérrez, ambos de 18 años), con el Niño Jesús. Como manda la tradición, Sus Majestades se postraron ante el Niño y el público cantó "Noche de Paz". Para rematar, un abanderado realizó increíbles malabarismos con hasta seis banderas, al son de cornetas y tambores, dejando boquiabiertos a niños y mayores.

Posteriormente, la comitiva real recorrió los diversos pabellones, cuyos pasillos se encontraban abarrotados por residentes, familiares y trabajadores.

Entre quienes pudieron saludar a los Reyes Magos estuvo Benedicta Temiño Huerta, de 87 años, seis en la Meca, viuda, con 4 hijos y 8 nietos, a quien acompañaba su hijo menor, Juanjo Delcura Temiño, de 50, quien le sacó una foto cuando Gaspar la saludó. "Vengo a visitarla todas las tardes", contaba el hijo, al tiempo que destacaba la visita como un acto "bonito" para los residentes.

Regalos "muy especiales"

Poco después de la siete la visita terminaba en el salón de recepciones, donde los Magos de Oriente entregaron regalos especiales para tres residentes también muy especiales: Josetxo Zaratiegui, de 60 años, que palmeaba de alegría y emoción con el suyo, una radio con CD; Francisca Catalán, de 78, que recibió una muñeca; y Paquito Ollacainceta, de 73 años, a quien le trajeron un jersey. Por sorpresa, además, hubo otro regalo para Miguel Ángel Alústiza: un álbum de fotos sobre las muchas cabalgatas que le ha tocado ya anunciar y animar.

No faltó un recuerdo cariñoso para quienes ya no están en la Casa de Misericordia, entre ellos el conocido Martín Ripalda, fallecido hace dos meses, y que, como contó Alústica, ya había pedido este año a los Reyes Magos "unas maracas".

No hubo tiempo para más. A toda prisa, los Magos y su corte bebieron algo para refrescar las gargantas y tomaron un bocado para coger fuerzas. Y es que fuera, en la calle, les esperaban, pese al frío, miles de pamploneses.

Visto en Diario de Navarra, Miércoles, 6 de enero de 2010 - 04:00 h