En la Cabalgata de Reyes, lo importante son los niños. Si, los niños, esos niños con los que no cuentan esas voces que claman por "un Rey Baltasar negro de verdad". Si. lo importante son los niños. Esos niños asustados, temblorosos, emocionados, que no entienden de razas ni colores sino que simplemente viven al máximo la magia del momento, la magia que les transmiten nuestros queridos Reyes Magos, recién llegados de Oriente, cargados de regalos para niños y grandes.
Y esos niños no ven ni sienten más que la magia del momento. Tiemblan, ríen, lloran, se emocionan... al igual que los menos niños... porque eso es la Cabalgata, magia, emoción, alegría. Lo importante no es el color de la piel; lo importante es la emoción transmitida. Un niño no ve maquillaje ni pintura... ve a un Rey Mago, el que marchó hasta Belén a adorar al Niño recién nacido y que, año tras año, vuelve a nuestros pueblos y ciudades para recordarnos ese hecho y, de igual forma que llevaron presentes al recién nacido, colmar de regalos a los niños de hoy.
Nada más estéril, nada más ruin que esa falsa polémica, levantada sin argumento alguno, pues lo único que hacen es repetir hasta la saciedad que "debe ser negro", pero sin aportar razones de peso. Lo importante no es quién represente al Rey, lo importante es la emoción que sea capaz de transmitir; en definitiva, que haga bien "su trabajo". Al igual que a cualquier otro actor, a quien no pedimos su filiación, sino que interprete bien su papel. Al igual que a cualquier deportista, a quien no preguntamos de dónde viene, ni el color de su piel. sino que exigimos resultados.
¿Por qué somos tan "puristas" en este tema? ¿O es que estamos hablando de racismo, de rechazar a alguien simplemente por el color de su piel? Lo que no hacemos en otros ámbitos... ¿por qué en éste sí? ¿Se trata de atacar directamente a la persona que representa ese papel? ¿O lo que subyace en el fondo es un ataque directo a la Cabalgata de los Reyes Magos? Cui prodest? ¿A quién beneficia? Porque está claro quién sale perjudicado... pero no veo claro a quien beneficia este movimiento tan "espontáneo"... y lo único que se me ocurre es que beneficia a "la competencia" (y que cada cual imagine, si quiere, quien es "la competencia")
Por último, reconocer el derecho que tiene el organizador del evento a determinar qué persona ha de desempeñar qué papel... y si alguien piensa de otra forma... no tiene más que entrar a formar parte de la organización (de la que yo, por cierto, no soy parte) y defender su punto de vista democráticamente, desde dentro y dando la cara... no amparándose, en muchos casos, en las falsas identidades que permite internet. Todo lo demás, fuegos de artificio.
Y por siempre, recordar que lo importante son los niños.
Leído en: http://rlasaosa.posterous.com/lo-importante-son-los-ninos y publicado en Diario de Navarra, 5-1-2010
martes, 5 de enero de 2010
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